Inquietudes Bárbaras, por Luis García Montero

La derecha española se está acostumbrando a ponerse fuera de la ley y a defender el desacato. Unas veces se trata sólo de impedir el buen funcionamiento de las normas adoptadas, como en el caso de la Ley de Dependencia. Otras veces, se llama directamente a la rebelión, como ocurrió con la asignatura de Educación para la ciudadanía, o con la subida del IVA en Madrid, o ahora en Murcia con la Ley del aborto. La moral reaccionaria se entiende a sí misma hoy como espectáculo de militancia antisistema. Es preocupante este anarquismo de derechas. Tan preocupante como la obediencia sumisa de la socialdemocracia europea a la ideología neoliberal. Ni se opone a las leyes, ni a las ideas dominantes. Que hermoso sería colarle mañana un gol de cabeza a la Alemania de Angela Merkel y de los bancos. De cabeza, porque es cabeza lo que nos hace falta. Eso sí sería algo Mundial.