Inquietudes Bárbaras, por Luis García Montero

En este día de diciembre del año 2025, quiero hacer una confesión. Yo soy el autor de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Alguna gente se empeña en afirmar que esta obra fue escrita por Miguel de Cervantes. Pero eso es un invento de la policía. Hoy el cielo de España ha amanecido sobrecargado de nubes. Pero no se preocupen por los paraguas, ni por la gente que se moja, porque la lluvia es un invento de la policía. Nunca hubo en España una guerra civil, ni una dictadura con crímenes que merezca la pena investigar. El año 1936 es una invención del juez garzón y de la policía. Las opiniones de los jueces de este país siempre son científicas, nunca son interpretaciones, no hay debates sobre la manera de entender las leyes. Por eso hay que criminalizar y convertir en delincuente al juez que interpreta a su manera una ley. Es un prevaricador, como yo soy el toro que mató a Manolete, tralará. Yo soy la Esperanza que destapé la corrupción, tralará. El PP es incompatible con la corrupción, tralará. En España no se está dando un espectáculo bochornoso en contra de los logros de la justicia internacional y de la persecución de los genocidios, tralará. Vamos todos a contar mentiras, tralara. La mentira se disuelve en la boca del mentiroso, pero permanece como una espesa contra de miseria y humillación en el país que la soporta.


La pasión de Cristo en el Calvario fue una experiencia extrema de soledad. Está demostrado que para embarcarse en un sueño colectivo, conviene primero aprender a quedarse solo. Pienso en la soledad de los nacionalistas decentes (¡los habrá!) de Chechenia que sufren el horror provocado por los terroristas chechenos. Pienso en los norteamericanos decentes que sufren cada vez que el imperio bombardea una ciudad. Pienso en los judíos decentes que sufren los crímenes de Israel. Pienso en los cubanos decentes que soñaron con una revolución y sufren una huelga de hambre y una cárcel. Y pienso en los votantes decentes del PP cuando miran a Madrid, Valencia, Galicia, Castilla y León, Baleares y Washington y ven que su partido es una inmensa trama de corrupción, mentiras, demagogos y medallas falsas. Que sigan pensando en votar a los suyos, si pueden, en días como hoy.